Lady Brizzbourne (3 minutos)

hotel-1463114

En ocasiones, el ejercicio de la creatividad literaria nos proporciona grandes satisfacciones. Tal fue mi caso en el siguiente relato. Cómo me gustaría haber conocido a Lady Brizzbourne y, sobre todo, ojalá hubiera compartido el mismo futuro que el protagonista.

Más que caminar levitaba sobre la alfombra del pasillo, agitando las manos dispuesta a aferrarse a cualquier saliente ante la mínima corriente de aire. El primer día de trabajo ya me advirtieron los compañeros, entre risas: lady Brizzbourne atravesaba el corredor todas las tardes a las dos en punto, y el pasillo debía estar limpio, libre de obstáculos y las ventanas cerradas. Seguir leyendo “Lady Brizzbourne (3 minutos)”

Los huérfanos (4 min)

Silhouette of the hungry children of refugees

El siguiente relato pretende ser un doble homenaje, a una realidad dolorosa y a un escritor, para mí, imprescindible. Espero que os guste. 

Nadie quería imaginar que hubiera tantos huérfanos todavía; y menos que querrían ir a Marte. Nadie sabía de dónde habían venido. A lo largo de los meses fueron llegando y llegando. Niños y niñas de todas las edades. Algunos con paso decidido y barbillas levantadas, otros arrastrando los pies y cabizbajos. Algunos con una incipiente pelusa en las mejillas y otros sorbiendo ruidosamente los mocos. Como una larga serpiente multicolor, niños de todas las razas cruzaban los países y los continentes, y se acercaban  a los cohetes. Seguir leyendo “Los huérfanos (4 min)”

Desatascos de año nuevo

Hand with a rubber suction cup coming out from toilet bowl

De atascos y pocerías

Este año me cuesta dejar atrás el espíritu navideño. Creo haberlo conseguido con este relato. No quisiera herir la sensibilidad de ninguna persona, ni tampoco cultivar la alegoría. Detesto las alegorías y nadie me convencerá de lo contrario. Ahora que caigo, aún tengo que quitar el reno y las luces del árbol del jardín. Ojalá se cumplan vuestros propósitos de año nuevo.

El trabajo siempre se intensifica los primeros días después de nochevieja. Los mismos clientes que se pasan el año sin prestar atención al estado de tuberías y desagües, que permanecen ciegos, sordos y anósmicos a cualquier signo, por evidente que sea, de atasco, reclaman la visita urgente del fontanero. Cuando el taponamiento es de gran magnitud, llaman al pocero. Seguir leyendo “Desatascos de año nuevo”

Rin Rin (Crónicas del Grinch II, 13)

Fruit merchant, vintage engraving.Hacia Belén va una burra[1]

Con este relato finalizan las “Crónicas del Grinch” de las Navidades de 2018. Las tradiciones nos confieren seguridad y bienestar, pero comportan siempre un sacrificio. A veces, sin embargo, cambiarlas puede ser la mejor opción, aunque ello signifique enfrentar un futuro de incertidumbre, al menos al principio. En cualquier caso, os deseo que nunca deje de fluir el chocolate. Feliz 2019 y hasta las próximas Navidades.

El rumor corrió como la crecida de un río en primavera, y la inquietud empapó a los lugareños, sin importar si eran jóvenes o viejos, ricos o pobres. Parecía imposible, pero en Hayedo[2] de la Sierra le habían negado la entrada. En Fresneda del Monte el párroco, un cura joven recién llegado de la capital, después de un sermón incendiario, lo había expulsado de la población. Seguir leyendo “Rin Rin (Crónicas del Grinch II, 13)”

Santa baby (Crónicas del Grinch II, 11)

Depositphotos_28504327_xl-2015

Santa cariño[1]

De nada os mortificáis tanto como de los ardores de la carne. Y, por otra parte, nada os gusta más. Por esa chimenea caéis una y otra vez, a menudo rompiéndoos la cabeza. En fin, supongo que está en vuestra naturaleza. No me lo habéis pedido, pero os regalaré un consejo: al final, siempre acabaréis en el suelo, así que procurad disfrutar un poco.

Fernando era joven, atractivo y, por si fuera poco, encantador. Llegó a la oficina en septiembre, pero desde el primer día, las mujeres se lo rifaron. Antes de la cena de navidad se había acostado con la mitad de las empleadas, y solo Lucía, una cincuentona que llevaba toda la vida en la empresa, no había flirteado con él. Seguir leyendo “Santa baby (Crónicas del Grinch II, 11)”

Oh, little town of Bethlehem (Crónicas del Grinch II, 10)

Nativity sceneOh, pequeño pueblo de Belén[1]

El maltrato corroe nuestra dignidad como personas, y  la esclavitud que genera es una variedad del síndrome de Estocolmo. En los casos extremos, solo la muerte rompe las cadenas. A veces. Ahora es tarde, hace frío, y conviene que busquemos refugio para pasar la noche.

Pepe nunca había hecho algo así. María se esforzaba por contener el llanto. A Pepe lo enfurecía verla llorar, y ella no quería enfurecerlo. Sobre todo en su situación. Pero no lograba quitarse de la cabeza la imagen de aquel muchacho de la gasolinera, implorando de rodillas que no lo matara. Seguir leyendo “Oh, little town of Bethlehem (Crónicas del Grinch II, 10)”

Wake me up before you go go/ Last Christmas (Crónicas del Grinch II, 8)

The electric train car inside(Despiértame antes de irte[1]/ La pasada Navidad[2])

Los seres humanos nos empecinamos en racionalizarlo todo. Es por eso que nuestra civilización domina a los demás seres vivos del planeta. A veces pienso que estamos embarcados en una huida a ninguna parte, donde lo único que tenemos claro es a donde no queremos volver, como si intentáramos dejar atrás a nuestros sentimientos. Algunas personas no son así.

De repente, las cosas se desplazaban ante sus ojos a velocidad normal. Durante mucho tiempo la realidad había sido algo borroso que sucedía al otro lado de la ventanilla, mientras ella viajaba en un vagón de tren vacío. Le resultó curioso no haber pensado antes en ello. La velocidad había sido la clave todo el tiempo. Seguir leyendo “Wake me up before you go go/ Last Christmas (Crónicas del Grinch II, 8)”