Es tiempo de Navidad (Crónicas del Grinch II, 6)

toy soldier royal guard

Es tiempo de Navidad

(It’s Christmas time[1]/ In the army now[2])

La Navidad es  una época de consumismo exacerbado y ostentación. Pero quiero pensar que no es solo eso.  Llamadme ingenuo, pero yo la veo como el momento para la buena voluntad, la compasión y la celebración familiar.  ¿No podría ser también, un tiempo para la libertad?

Los Guardianes de la Mesura no entraban en el campus de la Complutense desde los disturbios del Jolgorio del Exceso de hacía diez años. El Timonel[3] de la Meseta los había hecho desfilar por Madrid, que no hollaban desde el sangriento advenimiento de la República de la Equidad, como una demostración de fuerza destinada a poner fin a la revuelta. Pero en respuesta, los estudiantes levantaron barricadas y las redes sociales clandestinas ardieron con llamamientos a la resistencia.

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Winter Wonderland (Crónicas del Grinch II, 5)

Elephant

Winter Wonderland[1]

Desde que Charles Dickens escribiera A Christmas Carol, la imagen de la Navidad septentrional ha conquistado el mundo.  Paseos en trineo a través de paisajes invernales de maravilla,  ponche caliente para combatir el frío  y villancicos. Sobre todo villancicos. Y si el cantante es Bing Crosby, mejor que mejor. ¿Quién no pagaría una montaña de diamantes a cambio de rodearse de semejantes Navidades? A no ser que seas un elfo y te toque trabajar, claro.

El comandante del jet presidencial anunció que en Santa Town[2] hacía un típico día invernal, nublado y con temperatura de  cuatro grados, aunque no se esperaban nuevas nevadas. Parson, que empezaba a salir del efecto de los sedantes, pensó que el piloto se hacía el gracioso.

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Jolly house (1 min)

 

mansion antigua
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¿Quién no ha deseado ser niño para siempre?

Amado diario:

A veces querría que la guerra no acabara nunca. Sé que eso no lo piensan las niñas buenas, pero si dejan de tirar bombas sobre Londres papá y mamá volverán a buscarme, y yo quiero vivir en Jolly House con mis abuelitos para siempre.

Por la mañana el sol me despierta y yo aprieto los ojos y veo figuritas brillantes. Luego abro la ventana y saludo a Rhys que saca a las vaquitas. Después bajo las escaleras que hacen crac-crac y sigo el olor del pan y el té. Hoy he comido pastel de carne, y le prometí a abuelita que nunca voy a olvidar su sabor.

El abuelo me llevó a pescar al estanque, y fue tan divertido. Me dijo muy serio que no debo ir yo sola, pero tengo que buscar un pendiente que se me cayó. ¡Me lo regaló papá! Iré después de que se acuesten los abuelitos y volveré en seguida. Me gusta andar a oscuras, tocando las paredes que parecen tener un corazón que late y me cuenta historias, y oír los silbidos del viento y la canción de los robles que casi llegan al tejado.

Ojalá me quedara para siempre en Jolly House.

 

Fin de Jolly house: La casa de la alegría.

Si no leíste su relato encadenado: Mourning house

El lempu (2 min)

tribal wood hand
http://www.esprit-mystique.com/tribal-wood-hand-painted-accessories.html

Me apetecía escribir un texto con sabor antiguo. He intentado aportar un enfoque y un tema contemporáneos. Del folclore disfruto más la belleza que su frecuente moralina, pero resulta difícil dotar a un relato corto del aroma a antigüedad sin cierto barniz ejemplarizante; espero que no haya sido excesivo.

Érase una vez, hace mucho tiempo, un príncipe que idolatraba a su madre, la reina. Hasta tal punto la amaba, que cuando ella enfermó nuestro príncipe se embarcó en la peligrosa búsqueda del objeto sagrado que podría sanarla.

—Atended los que estáis sentados junto al fuego, pues mi historia ya comienza: Seguir leyendo “El lempu (2 min)”